miércoles, 25 de febrero de 2026

Los Therians y la identidad adolescente: claves para entender un fenómeno social emergente.

 


En redes sociales viene creciendo un fenómeno llamado Therians: adolescentes que dicen sentirse identificados, en lo profundo, con un animal —lobo, gato, zorro, ave— como parte de su identidad.

En Chigorodó aún no es visible. Pero vivimos en un mundo interconectado. Lo que hoy circula en TikTok en otros países, mañana puede estar en nuestras escuelas, colegios y en casa. Por eso conviene hablar con serenidad antes de que aparezca el miedo.

El pasado sábado 21 de febrero de 2026, durante una jornada en el Concejo Municipal, una madre joven se me acercó con una inquietud sincera. Me pidió que, cuando tuviera un momento, habláramos sobre los Therians. Su pregunta no venía desde el juicio, sino desde la preocupación y el deseo de comprender este fenómeno social emergente.

¿Qué es realmente este fenómeno? Un adolescente que se identifica como Therians suele expresar una conexión interna con un animal. No se trata, en la mayoría de los casos, de creer que su cuerpo es literalmente un animal. Se trata de una experiencia subjetiva, simbólica y emocional.

Es importante aclarar algo fundamental: ni el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5-TR) ni la Clasificación Internacional de Enfermedades (ICD-11) reconocen esta identidad como un trastorno mental.

Desde la psicología del desarrollo y la psicología social, este tipo de expresiones puede entenderse como:

*Una forma simbólica de expresar emociones internas.

*Un proceso de construcción de identidad propio de la adolescencia.

*Una búsqueda de pertenencia en un contexto social complejo.

*Una narrativa personal para explicar la sensación de ser diferente.

Se convierte en un asunto clínico solo cuando existe sufrimiento significativo, aislamiento severo, deterioro en el funcionamiento cotidiano y la pérdida de sentido por vivir, riesgo de suicidio, entre otros.

El primer entorno protector deberá ser: la familia. Cuando un hijo expresa algo así, los padres suelen experimentar emociones intensas: Miedo, confusión, angustia e incertidumbre. Pero el mayor riesgo no es la etiqueta. El mayor riesgo es la ruptura del vínculo.

Cuando un adolescente siente rechazo, no abandona necesariamente su identidad simbólica. Abandona la confianza.

Cinco recomendaciones clave para las familias. ¿Qué hacer?

*Escuchar antes de juzgar. Preguntar con calma qué significa esa experiencia para el adolescente permite comprender el trasfondo emocional.

*Observar el bienestar general.  Más importante que la etiqueta es evaluar si el adolescente mantiene su funcionamiento académico, social y emocional.

*Mantener la serenidad. La reacción emocional de los adultos puede amplificar o contener la angustia del adolescente.

*Buscar orientación profesional si hay señales de alarma. El objetivo no es “corregir la identidad”, sino proteger el bienestar psicológico.

*Fortalecer el vínculo afectivo. El tiempo compartido, la escucha y la presencia emocional siguen siendo el mayor factor protector conocido.

¿Qué debemos evitar? Ridiculizar, humillar, amenazar, exponerlos públicamente, responder desde el miedo, entre otros.  -Estas respuestas no resuelven el problema. Lo agravan.

Una reflexión necesaria para nuestra comunidad Chigorodoseña: Si este fenómeno llega a presentarse en nuestro municipio, la respuesta no puede ser ni el rechazo impulsivo ni la aceptación acrítica. Debe ser el equilibrio.

Los fenómenos sociales cambian. Pero las necesidades emocionales de los adolescentes siguen siendo las mismas desde siempre: Ser escuchados, comprendidos y sentirse seguros, entre otras cosas.

Reflexión final: El verdadero riesgo nunca es una identidad simbólica. El verdadero riesgo es la soledad emocional.

Más adelante más notas sobre los Therians del entorno escolar y del social.

 

Por José Gañan Bedoya

Chigorodó Antioquia, 25-02-2026  -Hora: 19:37.

 


Fuentes bibliográficas:

American Psychiatric Association. (2022). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (5th ed., text rev.; DSM-5-TR). Washington, DC: American Psychiatric Publishing.

World Health Organization. (2019). International Classification of Diseases for Mortality and Morbidity Statistics (11th Revision; ICD-11). Geneva: WHO.

Erikson, E. H. (1968). Identity: Youth and Crisis. New York: W. W. Norton & Company.



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