La reforma de salud en
Colombia, también conocida como la Ley Estatutaria de Salud de 2015, en el marco del diálogo de alto nivel - salud
para todas las personas: fortalecer la atención primaria de salud para
construir sistemas resilientes, realizado el día de hoy vía Zoom, con el apoyo
de la OMS y la OPS, se hizo especial énfasis en varios puntos fuertes y este
proyecto de reforma y entre ellos:
Que la reforma se enfoca
en garantizar el acceso universal a los servicios de salud para toda la
población colombiana, independientemente de su origen socioeconómico.
Introduce medidas para
proteger a las personas contra los costos elevados de la atención médica. Por
ejemplo, se ha establecido un Fondo de Solidaridad y Garantía (FOSYGA) para
proporcionar subsidios a las personas más pobres y vulnerables.
Se enfoca en mejorar la
atención primaria de salud, fortaleciendo la atención preventiva y el diagnóstico
temprano de enfermedades. Esto permitiría un tratamiento más oportuno y
efectivo de las enfermedades.
Se promueve la
participación ciudadana en la toma de decisiones y en la evaluación de la
calidad de los servicios de salud. Se establecen mecanismos para que los
usuarios del sistema de salud puedan presentar quejas y reclamos, y se les da
un papel más activo en la planificación y diseño de los servicios de salud a la
ciudadanía en general.
Sin
embargo, como todo no es color de rosa también se puso en consideración algunas
de las principales dificultades o retos que tendrá que afrontar esta reforma y
entre ellos los siguientes:
La falta de financiamiento
adecuado podría limitar la capacidad del sistema de brindar servicios de
calidad y ampliar la cobertura.
Aún existen desigualdades
regionales significativas en el acceso a los servicios de salud en Colombia.
Algunas áreas del país tienen una mejor cobertura de atención médica y una
mayor calidad de servicios que otras. Esto puede ser una barrera para el acceso
a la atención médica de calidad para las personas que viven en áreas con menos
recursos y en zonas rurales dispersas.
Insuficiente atención a la
salud mental: Se ha hecho importantes avances en el tratamiento y prevención de
enfermedades físicas, pero la atención a la salud mental sigue siendo
insuficiente. Se necesitan mayores esfuerzos para mejorar el acceso y la
calidad de los servicios de salud mental en Colombia. De cara al panorama
sombrío que le espera a la salud mental en esta reforma, es posible que el
compromiso de los gobernadores y alcaldes resulte desalentador.
Por otra parte la calidad
de la atención sigue siendo una preocupación importante. Existen desafíos
significativos en términos de la formación y capacitación del personal de
salud, la disponibilidad de equipos y tecnologías médicas y la coordinación
entre los diferentes niveles del sistema de salud.
Luego ¿qué va a suceder en Colombia en los próximos diez años si la actual reforma
a la salud no logra robustecer la financiación, superar las desigualdades
regionales y mejorar la calidad de la atención en salud mental de la población
de 1.123 municipios?
Habrá mayor desigualdad en
el acceso a los servicios de salud: Las personas que viven en áreas con menos
recursos seguirán teniendo menos acceso a la atención médica de calidad. Esto
podría resultar en un aumento de las disparidades en la salud y en una mayor
exclusión social.
Es muy probable que las
personas tengan que pagar más por los servicios de salud y enfrenten una mayor
carga financiera. Esto podría resultar en un aumento de la pobreza y la
exclusión social, especialmente para las personas de bajos ingresos.
Es probable que la carga
de enfermedades mentales siga aumentando en Colombia. Esto podría resultar en
un aumento de los costos de salud y una mayor carga para las familias y
cuidadores.
Es probable que la
insatisfacción de la población con el sistema de salud aumente. Esto podría
resultar en una disminución de la confianza de la población en el sistema de
salud y en una mayor demanda de atención médica de servicios de salud
informales, entre otros.
Finalmente, como modelo de
atención de la salud, las Entidades Promotoras de Salud (EPS) en Colombia han
enfrentado muchos desafíos a lo largo de los últimos treinta años. A pesar de
los esfuerzos del gobierno para reformar el sistema de salud en el país, las
EPS siguen siendo criticadas por la calidad del servicio que brindan y por los
problemas de corrupción por parte de las administradoras.
Es importante tener en
cuenta que la administración de los recursos de la salud es un factor clave en
el funcionamiento del sistema de salud en cualquier país y, si los recursos no se
administran correctamente, pueden surgir problemas de corrupción, falta de
acceso a servicios de calidad y desigualdades en la atención médica, entre
otros.
En este sentido, es
importante que cualquier reforma del sistema de salud tenga en cuenta la
necesidad de garantizar una gestión efectiva y transparente de los recursos de la
salud. Si las EPS no pueden administrar adecuadamente los recursos, puede haber
otras formas de administración que puedan ser más efectivas.
También es importante
tener en cuenta que cualquier cambio en el modelo de atención de la salud debe
ser bien estudiado y planificado. La reforma de la salud es un proceso complejo
que requiere una planificación cuidadosa y una implementación gradual. También
debe involucrar a todas las partes interesadas, incluidos los proveedores de
atención médica, los pacientes, los trabajadores de la salud y los responsables
políticos, entre otros.
Elaboró MENTALÍA, salud para la vida.
