En Colombia, como en
muchos países, la falta de pago de la cuota alimentaria de los hijos es un
problema que afecta a muchas familias, especialmente a las mujeres y a los
niños, niñas y adolescentes. De hecho esta es una de las mayores demandas en
las Comisarías de Familia y Defensorías en todo el territorio nacional.
En la actualidad, existe
un proyecto de ley que busca despenalizar el incumplimiento de la obligación
alimentaria, lo que ha generado preocupación en diversos sectores, en
particular en las organizaciones defensoras de los derechos de la infancia y de
las mujeres.
Si esta ley llegara a
aprobarse, es importante analizar cómo podría afectar la salud mental de los
niños y las mujeres colombianas. En primer lugar, es importante destacar que el
incumplimiento de la pensión alimentaria no solo se traduce en la falta de
recursos económicos para cubrir las necesidades básicas de los niños, niñas y
adolescentes sino que también puede generar un impacto emocional negativo en
ellos.
La falta de apoyo
económico por parte de los padres puede hacer que los niños, niñas y
adolescentes se sientan abandonados, desprotegidos e inseguros, lo que puede
derivar en problemas de autoestima, ansiedad y depresión.
Además, la aprobación de
una ley que no castigue con cárcel a los padres que no pagan la pensión
alimentaria de sus hijos podría enviar un mensaje de impunidad y falta de
responsabilidad, lo que podría aumentar la tasa de incumplimiento de la
obligación alimentaria en Colombia. Esto a su vez podría generar un ciclo de
pobreza y desigualdad que afectaría principalmente a las mujeres y a los niños,
niñas y adolescentes quienes suelen ser los más vulnerables en estas
situaciones.
Por otro lado, la falta de
recursos económicos también puede afectar la salud mental de las mujeres que se
encargan casi que de forma obligada de la crianza y cuidado de los hijos. La
sobrecarga de trabajo y la preocupación constante por cubrir las necesidades
básicas de los niños, niñas y adolescentes pueden generar estrés, ansiedad y
depresión en estas mujeres, lo que puede derivar en problemas de salud mental a
largo plazo.
Como ciudadanos, alzando
nuestra voz de rechazo por los medios que a cada uno nos sean posibles, podemos
ayudar a que se tomen medidas urgentes para garantizar el cumplimiento de la
obligación alimentaria y proteger los derechos de la infancia y de las mujeres en
Colombia, en Antioquia, en la subregión de Urabá y en Chigorodó.
Sin duda alguna existe el
riesgo de que haya un retroceso en materia de garantía de derechos de la niñez
colombiana, en lo referido al cumplimiento del Artículo 52, entre otros, de la
Ley 1098 de 2006 – Código de Infancia y Adolescencia.
Un retroceso y detrimento
patrimonial en referencia a la utilidad de iniciativas y avances en materia de
constitucionalidad y derechos como por ejemplo la puesta en marcha del REDAM (https://redam.gov.co/) -Registro de Deudores Alimentarios Morosos -
REDAM, que es un mecanismo de control creado por el Gobierno Nacional a través
de la Ley 2097 de 2021, que busca garantizar el cumplimiento de las
obligaciones para todas las personas que hayan suscrito títulos alimentarios.
Es de valientes romper el silencio y la indiferencia social;
cuando vemos amenazados los derechos humanos de los niños, niñas, adolescentes
y las mujeres de Colombia.
Elaboró MENTALÍA, salud
para la vida.
