Este delito es considerado
una violación de los derechos humanos y se encuentra tipificado en el código
penal de muchos países. Se comete cuando se tienen relaciones sexuales con un
familiar cercano, como un padre, hermano, hijo, hija, entre otros. Desde la
perspectiva de la salud mental, este delito es una forma de abuso sexual que
puede tener graves consecuencias para la salud física y mental de las víctimas.
Las víctimas pueden experimentar traumas emocionales y psicológicos que pueden
durar toda la vida. Es un delito que puede afectar a las víctimas, a las
familias y a la sociedad en general.
Retirar el delito del
incesto del código penal colombiano enviaría un mensaje equivocado a la
sociedad, indicando que esta práctica no es grave y que no se tomarán medidas
para prevenirla o castigarla. Además, esto podría llevar a un aumento en el
número de casos de incesto y a una disminución en la confianza de la población
en el sistema judicial. Con seguridad, la política de verificación y
restablecimiento de derechos de los niños, adolescentes y jóvenes en Colombia,
sobre todo los más vulnerables, se vendría al piso.
No se requiere ser
abogado, experto o erudito en jurisprudencia para comprender que, en un estado
social de derecho, la obligación de los gobiernos, en este caso la Cámara de Representantes,
el Congreso de la República y a nivel departamental los Diputados, es hacer los
mayores esfuerzos para mantener el delito del incesto en el código penal
colombiano, fortalecer el trabajo intersectorial para prevenirlo y castigarlo
adecuadamente.
¿Dónde están las voces de
rechazo y repudio por parte de los más de 1.101 alcaldes, aspirantes a las
alcaldías 2024-2027 y Gobernaciones, de los defensores del Instituto Colombiano
de Bienestar Familiar ICBF, jueces de familia, de las Comisarías de Familia, de
las Procuradurías delegadas para la defensa de los derechos de la infancia, la
adolescencia y la familia, del Ministerio Público y en este las Personerías
Municipales? -Como funcionarios o servidores públicos, tienen la obligación de
informar al pueblo colombiano de sus acciones ejecutivas en defensa de los
derechos humanos y de repudio en contra de pretensiones injustas, absurdas,
populistas y mediáticas como estas, en contra de la niñez, las mujeres y la
familia. "Son tan responsables quienes alientan este tipo de pretensiones
como quienes, como viles cobardes, guardan silencio y se mantienen al margen
sin importarles nada lo que está pasando".
En este sentido, pareciera
que la inteligencia artificial tuviera más conciencia y sensibilidad que
nosotros los humanos al afirmar que "el desarrollo de un país, de pueblo
se mide en gran medida por la forma en que trata a sus niños. Los niños son el
futuro inmediato -el aquí y el ahora- de una comunidad, de una familia y el
desarrollo de una sociedad se ve reflejado en el nivel de cuidado y atención
que reciben sus niños. Una familia, comunidad o sociedad que invierte tiempo y
esfuerzo en el cuidado de sus niños está demostrando su compromiso.
El municipio de Chigorodó
seguramente no es la excepción y también está expuesto a este delito. Si
prestamos más atención y buscamos exhaustivamente en el entramado familiar, es
muy probable que encontremos casos de incesto, pero las familias y las víctimas
encuentran difícil denunciarlo.
En definitiva, propuestas
como estas van en contra de la tan anhelada Política Pública de Salud Mental,
que tiene un enfoque de derecho humano individual, familiar y social, como la
propuesta por el Ministro de Salud y Protección Social, Juan Pablo Uribe
Restrepo, 2022. Esta política pública se enfoca en la promoción de la
convivencia y la salud mental en los entornos, promoviendo estilos de vida
saludables, cuidando a los menores de edad y fortaleciendo los vínculos
sociales, entre otros aspectos.
Sin duda alguna, se trata
de una clara y controvertible contradicción. En otras palabras, retirar el
delito del incesto del código penal colombiano sería algo así como poner la
justicia colombiana patas arriba.
Según YouChat – Sistema de
búsqueda de inteligencia artificial de Google, cuando se le preguntó sobre el
número de casos de incesto ocurridos en Colombia en los últimos veinte años,
esto fue lo que respondió:
“Según datos del Ministerio
de Salud y Protección Social de Colombia, el número de casos de incesto
reportados en el país ha aumentado en los últimos veinte años. En el año 2000,
se reportaron aproximadamente 5.800 casos de incesto en Colombia. En 2019, el
número de casos reportados había aumentado a aproximadamente 21.400. Esto
representa aproximadamente un aumento del 267% en el número de casos de incesto
en el país durante este periodo de tiempo”.
Un incremento del 267% de
casos, representa un panorama nada alentador, para el logro de avances y
resultados en materia del mejoramiento de la salud mental en Colombia.
Elaboró MENTALÍA, salud
para la vida.

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