Por José
Gañan Bedoya – psicólogo
En palabras
de Paulo Freire, "nadie educa a nadie, nadie se educa solo, los hombres se
educan entre sí mediatizados por el mundo". Esta reflexión nos recuerda
que el aprendizaje no solo se construye desde el maestro hacia el estudiante,
sino también entre los propios compañeros, quienes muchas veces se convierten
en aliados esenciales para el bienestar emocional dentro del aula.
Bajo esta
premisa, los profesionales del Centro de Escucha de la Institución Educativa
Agrícola de Urabá (IEAU) han fijado una meta valiosa para este 2025: capacitar
y dar participación a dos estudiantes por grupo, desde preescolar hasta grado
once, con el fin de que se conviertan en agentes de escucha y apoyo para sus
compañeros.
La intención
es clara: que estos estudiantes ayuden a identificar a quienes estén
atravesando una crisis emocional y que, con la orientación adecuada, puedan
canalizar esa información hacia el equipo de profesionales del Centro de
Escucha.
Este enfoque
reconoce una verdad innegable: en cada aula suele haber estudiantes con una
notable capacidad para escuchar, conversar y, lo más importante, saber cuándo
es necesario pedir ayuda. Identificar y potenciar estas habilidades no solo
fortalece el tejido social de la comunidad educativa, sino que también salva
vidas.
La evidencia
respalda esta estrategia. Estudios como los realizados por Stanley et al.
(2009) han demostrado que los programas de "gatekeepers" o
"guardianes emocionales" en entornos escolares resultan efectivos
para prevenir crisis graves, ya que empoderan a los jóvenes para que reconozcan
signos de sufrimiento emocional en sus compañeros.
Asimismo, el
trabajo de Wyman et al. (2010) destaca que formar a estudiantes como mediadores
de ayuda no solo aumenta la detección temprana de problemas, sino que también
promueve una cultura de cuidado y solidaridad.
Cabe
destacar que los integrantes del Centro de Escucha de la IEAU no estarán solos
en este esfuerzo. Contarán con el apoyo y acompañamiento del referente
municipal para el seguimiento al evento de interés en salud pública 356
(intento de suicidio), el psicólogo José Gañan Bedoya, profesional adscrito a
la Secretaría de Salud y Protección Social de la Alcaldía Municipal de
Chigorodó. Su experiencia y guía serán clave para que esta iniciativa tenga un
impacto significativo y sostenido en la comunidad educativa.
La meta del
Centro de Escucha de la IEAU es ambiciosa, pero profundamente necesaria. En un
mundo donde los niños, adolescentes y jóvenes enfrentan presiones académicas,
sociales y familiares, contar con compañeros capaces de escuchar y actuar puede
marcar la diferencia entre el silencio y la búsqueda de ayuda. Como bien decía
Freire, la educación es un acto de amor y valentía; formar estudiantes que se
cuiden entre sí es una forma poderosa de ponerlo en práctica.
La
iniciativa del Centro de Escucha de la IEAU, inspirada en la visión dialógica
de Freire, encarna un modelo educativo transformador donde la solidaridad y la
escucha activa se erigen como pilares fundamentales. Este proyecto, más que una
estrategia educativa, es un acto de coraje comunitario: un recordatorio de que,
ante las adversidades, la respuesta más poderosa surge cuando aprendemos a
cuidarnos juntos. Así, la educación trasciende las aulas para convertirse en un
referente de esperanza y resiliencia, honrando el legado de Freire al convertir
el amor pedagógico en acción concreta.
Foto: Biblioteca
IEAU - Chigorodó, 11 de marzo de 2025 – 11:00 a.m. /01:00 p.m.


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